CHINA VA PERDIENDO EN EL ORDEN GLOBAL POR SU DEPENDENCIA ENERGÉTICA
China enfrenta una creciente vulnerabilidad energética por su alta demanda y dependencia de petróleo y gas importados. Pese a expandir energías limpias y diversificar proveedores —Rusia, Irán, Venezuela—, sigue expuesta a presiones externas. EE. UU. busca explotar esta fragilidad para obtener ventaja estratégica en la competencia global.